Estoy de nuevo en la escuela que mal no lo recuerdo, el sol alumbra en mi cabeza pero doy gracias que no sea tan caliente y no haga que me este dando tanto calor, jiro mi cabeza y veo a mis amigos, siento gran felicidad de verlos, como si hace mucho que no los viera me acerco a ellos, también sonríen, juntos nos dirigimos al salón, a otra clase tediosa, mi mente como siempre esta confusa, me rezago un poco, ya estamos en la puerta del salón, algo me evita entrar, no logro poner un pie dentro, mis amigos me miran con cara de sorpresa, sol muevo la cabeza en forma negativa y decido no entrar, ni yo mismo se porque pero no, no deseo perder una hora de vida hay dentro, con una ligera sonrisa me dicen -esta bien , diremos que tenias algo que hacer-, les agradezco infinitamente, se que me cubrirán y que no habrá ningún problema saben que esto no lo hago casi nunca, así que no preguntan el porque de mi decisión, retrocedo un paso, soy media vuelta y corriendo me dirijo a las escaleras, bajo con paso apresurado para que en el trayecto no me encuentre con mi profesor, la escuela parece laberinto, bajo por un pasillo y me dirijo a edificio de frente de lejos reconozco la figura de traje que camina con paso lento, es mi maestro, me dirijo a un salón cercano que esta vacío, me introduzco y espero paciente hasta que mi profé pasa de largo sin notarme, después de pasar el peligro salgo con toda calma, hace un día excelente, creo que iré a las áreas verdes a recostarme, hoy no me la quiero pasar entre paredes, llego a una parte empastada entre árboles que esta exactamente atrás de los edificios, y como siempre en una universidad hay quienes están descansando, encuentro un lugar amplio bajo la sombra de un árbol y simplemente ocupo mi mochila como almohada, miro al cielo, su profundidad me sorprende, y los pensamientos galopan en mi cabeza como caballos desbocados, una sensación de soledad me invade al ver las parejas que caminan por doquier, el aire se hace raro y atraviesa mi cuerpo como si yo no existiese, y eso hace que mis huesos se congelen, me inquieto, me levanto y solo comienzo a caminar mientras mi mente comienza repetir -estas solo , solo – sacudo la cabeza para que esos pensamientos desaparezcan, lo peor es que tiene razón, estoy solo, eso me da coraje, me frustro. Llego hasta al aparte trasera de un salón en la planta baja y veo mi reflejo en la ventana, mi reflejo no me pertenece, me es desconocido, el comienza a reírse, a burlarse, sabe que eso me molesta, me dice perdedor, aborrezco esa palabra y el lo sabe, así que lo vuelve a decir una y otra vez, “perdedor, perdedor, perdedor….”, el enojo se hace mas presente, deseo golpearlo, lo intento sujetar pero solo es una imagen, mis manos sujetan la nada, estoy desesperado, hasta que un ruido me distrae, del otro lado de la ventana veo su rostro, ella a tocado en el vidrio de la ventana y me sonríe, mi rostro se torna de colores, se me a olvidado que solo es un cristal, ella pudo verme perfectamente desde el otro lado, ella esta sola , al parecer interrumpí su descanso ya que tiene las marcas de que estaba acostada sobre la mochila, me hace una señal para que vaya con ella, no puedo creer que sea tan linda, el enojo, preocupación y todo sentimiento negativo desaparecen en ese momento, me dirijo hacia el salón, apenas entro por la puerta y ella me saluda, yo aun estoy tímido, pero ella me habla como si me conociera de siempre, -que hacías allá afuera y porque esas caras tan raras que ponías?- no puede responder, solo baje la mirada y ella entre pequeñas risas dijo – estas loco- la mire directamente a los ojos le sonreí por primera vez, y ambos no aguantamos la risa y acabamos riendo a carcajadas, comenzamos a platicar como si nos conociéramos desde antes, el tiempo se paso en un abrir y cerrar de ojos, ella era perfecta, todo lo que pedía pero no merecía era ella, simplemente era ella, no podía creerlo pero hay estaba, continuamos platicando a lo largo de toda la tarde, ambos nos saltamos las demás clases, y así comenzó a pasar el tiempo, los días y las semanas, no tardamos mucho e ser novio, mi vida por fin tenia un sentido, estaba enamorado de ella y ella de mi, día a día me reflejaba en sus ojos, me sentía en su piel ,por fin el mundo se me hacia un lugar bueno para vivir y entendí porque el presente era un regalo, pasaba el tiempo y ella se enamoraba mas de mi y yo de ella , no había duda, era ella a quien tanto busque a quien tanto extrañaba sin conocerla.
No se, ni recuerdo como pasaron los años, pero hay estábamos debajo de un árbol, sentados a su sombra solo mirando el paisaje, en un silencio y armonía que cualquier palabra rompería el encanto del momento, sentí algo incomodo en mi bolsillo, metí la mano y su pe lo que era, era un pequeño estuche con un anillo dentro, a pesar de no querer hablar tenia que hacerlo, ella me miro a los ojos y pronuncio esas dos palabras que mataría por ellas,”te amo” y con delicadeza me dio un beso donde nuestras almas se fusionaban y eran una sola, se recargo en mi pecho, y su calor invadió todo mi cuerpo, la abrace fuertemente como para nunca dejarla ir, feliz, por fin era feliz, y era todo lo que sabia, saque el estuche con cuidado sin que ella lo viera, de pronto no lo sentí, no sentía nada, un ruido se hizo presente y me estremeció el cuerpo, su rostro que siempre se figuraba firme, poco a poco se iba desvaneciendo, intentaba sujetar su mano, pero yo mismo me evaporaba, su rostro impasible volteo, me miro y dijo que me amaba mis palabras se ahogaban antes de salir de mi boca, intentaba sujetarla , recordar su rostro, pero el ruido se hizo mas intenso, la alarma no dejaba de sonar hasta que desperté, un sueño, sol un sueño y ya no recordaba claramente su rostro, ya no estaba hay, me sentí solo, tan solo como nunca, me acurruque y llore como un niño, no podía creerlo, un sueño solo era un sueño, pero ella me había amado, solo era un sueño, pero ella me besaba, pero solo era un sueño, uno del que nunca debí despertar.
Llore durante las noches, oculto en la oscuridad de mi cuarto, jamás comprendería como me enamore de un sueño, como le había dado forma a mis sueño y ella había salido, pero por más que lo intente, ella nunca volvió, durante muchos años la busque en los rostros de las mujeres día a día pero no estaba allí, poco a poco el tiempo me consumió en esta soledad me ahogo en una oscuridad donde no pude escapar, las sonrisas fueron borradas de i rostro, mientras mi rostro se arrugaba y mis fuerzas me abandonaban, cada día , cada noche la busque y nunca apareció, ahora se que ella nunca existió y nunca existirá, ahora mi cuerpo esta demasiado cansado, solo deseo dormir y no volver a despertar, poco a poco mi cuerpo se suspende en una oscuridad mientras mis lagrimas aun brotan, no sabia que un ser humano podía llorar tanto, lo ultimo que siento es ese liquido recorrer mi mejilla y caer hacia el vació, ya no siento nada más.
No se, ni recuerdo como pasaron los años, pero hay estábamos debajo de un árbol, sentados a su sombra solo mirando el paisaje, en un silencio y armonía que cualquier palabra rompería el encanto del momento, sentí algo incomodo en mi bolsillo, metí la mano y su pe lo que era, era un pequeño estuche con un anillo dentro, a pesar de no querer hablar tenia que hacerlo, ella me miro a los ojos y pronuncio esas dos palabras que mataría por ellas,”te amo” y con delicadeza me dio un beso donde nuestras almas se fusionaban y eran una sola, se recargo en mi pecho, y su calor invadió todo mi cuerpo, la abrace fuertemente como para nunca dejarla ir, feliz, por fin era feliz, y era todo lo que sabia, saque el estuche con cuidado sin que ella lo viera, de pronto no lo sentí, no sentía nada, un ruido se hizo presente y me estremeció el cuerpo, su rostro que siempre se figuraba firme, poco a poco se iba desvaneciendo, intentaba sujetar su mano, pero yo mismo me evaporaba, su rostro impasible volteo, me miro y dijo que me amaba mis palabras se ahogaban antes de salir de mi boca, intentaba sujetarla , recordar su rostro, pero el ruido se hizo mas intenso, la alarma no dejaba de sonar hasta que desperté, un sueño, sol un sueño y ya no recordaba claramente su rostro, ya no estaba hay, me sentí solo, tan solo como nunca, me acurruque y llore como un niño, no podía creerlo, un sueño solo era un sueño, pero ella me había amado, solo era un sueño, pero ella me besaba, pero solo era un sueño, uno del que nunca debí despertar.
Llore durante las noches, oculto en la oscuridad de mi cuarto, jamás comprendería como me enamore de un sueño, como le había dado forma a mis sueño y ella había salido, pero por más que lo intente, ella nunca volvió, durante muchos años la busque en los rostros de las mujeres día a día pero no estaba allí, poco a poco el tiempo me consumió en esta soledad me ahogo en una oscuridad donde no pude escapar, las sonrisas fueron borradas de i rostro, mientras mi rostro se arrugaba y mis fuerzas me abandonaban, cada día , cada noche la busque y nunca apareció, ahora se que ella nunca existió y nunca existirá, ahora mi cuerpo esta demasiado cansado, solo deseo dormir y no volver a despertar, poco a poco mi cuerpo se suspende en una oscuridad mientras mis lagrimas aun brotan, no sabia que un ser humano podía llorar tanto, lo ultimo que siento es ese liquido recorrer mi mejilla y caer hacia el vació, ya no siento nada más.


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