martes, 20 de enero de 2009

En el metro

7 pm ciudad de México distrito federal una mañana como tantas otras, el ruido de la ciudad al amanecer es terrible y desquiciando,una ligera lluvia por la noche y toda la ciudad esta convertida en un caos el ruido de los claxon es ensordecedor, una mujer, una bella dama, madre de familia esposa y trabajadora comienza la rutina de cada día, soñolienta en el camión apenas se da cuenta de que a llegado la hora de que tenga que bajar, entre empujones poco a poco logra descender del vehículo no sin antes dar un golpe aquí y un empujón allá, va vestida con una falda negra que le llega un poco mas abajo de la rodilla y un suéter negro para poder cobijarse del frió, lleva puestas unas zapatillas de tacón alto las cuales no le dejan caminar a gusto y hacen que su paso sea mas cadencioso de lo normal, lo cual a hecho que se lleve mas de un silbido arrebatado de los que por hay se encuentran, ella solo baja la mirada para esconder su desaprobación pero también su color que se le a subido al rostro, como toda mujer muy propia no desea reconocer los pensamientos que le han revoloteado con esas muestras callejeras de respeto, su cuerpo sigue el andar mientras camina al gran gusano naranja subterráneo llamado metro, su pensamiento solo se concentra en la tarea del diario , en los pendientes que tiene en la oficina invariablemente tendrá que cumplir con la rutina acostumbrada a pesar de que con esto se sienta oprimida, vacía entre un mundo en que solo sigue las reglas entra como si nada después de comprar su boleto, arriba al anden, como siempre hay mucha gente así que déside quitarse el suéter para no sufrir los calores cuando se encuentre entre toda la gente, al quitárselo deja ver una blusa guinda sin mangas y unos brazos delgados de un color blanco, su piel es suave y tersa, ella siempre a procurado el cuidado de su cuerpo.
En el anden como siempre hay mucha gente así que espera a que pasen un par de metros hasta que se puede acercar lo suficiente para estar segura que entrara en el siguiente, después de esperar durante unos minutos llega el metro y se coloca junto a la puerta donde solo bajan tres pero entran mas de diez, ella no le da tiempo de reaccionar y la ola de gente la empuja al interior, a quedado apretada entre demasiadas personas, por un momento no sabe ni donde han quedado sus manos solo sabe que no las puede mover, han quedado apretadas entre otras personas, su mente sigue divagando en su rutina y de súbito los pensamientos que tuvo esta mañana vuelven a su mente, agita la cabeza para poder espantar esos pensamientos, el calor invade todo su cuerpo , desea secarse el sudor pero no pude liberar las manos de donde están aprisionadas, el calor comienza a nublar su mente y entra en un estado de soñolencia y su pensamiento vuela a el sentimiento que le causaron los piropos matutinos, de pronto un leve roce de una mano con sus caderas la hace reaccionar se queda quieta y en alerta parece que solo fue eso un roce, su cuerpo se estremece cuando entonces ese roce ya es intencional, la mano invisible para ella rosa por completo la parte baja de la cintura, con un movimiento intenta deshacerse del contacto de esa mano pero no puede moverse, ya no solo es un rose sino toda la palma de la mano se mueve en círculos alrededor de la nalga, ella intenta ver quien es pero no alcanza a ver a nadie mientras esas manos sin dueño acarician su cuerpo sobre la ropa, un súbito calor empieza a brotar del interior de su interior mientras su mente le dice que eso esta mal su cuerpo responde de otra manera, ella empieza a perder el control cuando las manos invisibles comienzan a desfajarle la ropa para introducirse en su interior, acarician directamente su piel, poco a poco bajan hasta la humedad de su sexo y ella se siente impotente, primero la acaricia sobe la ropa interior, luego retira la incomoda tela para poder hundir un dedo en lo mas profundo provocando en ella un leve gemido que amortigua mordiéndose el labio inferior, luego otro dedo invasor y otro hasta tener tres gusanos moviéndose en sus entrañas mientras la otra mano a subido por debajo de la blusa y se pierde dentro del brasier acariciando sus senos, haciendo que los pezones salten y se pongan en alerta, ella no aguanta los movimientos y termina con un primer orgasmo, las piernas no le sostienen y siente que el , el hombre aun invisible (para ella) la sujeta y la recarga a el, ella siente un miembro gigantesco que se apoya en sus nalgas, como puede libera una mano y la guia hacia atrás para poder tomarlo, lo acaricia, la mano que a estado en sus pechos baja disimuladamente, mientras el metro como oyendo las suplicas de ella se detiene en medio de una estación y tiene una falla eléctrica, el vagón se oscurece y hace un ambiente propicio para esa pareja desconocida, la mano libre de el baja el cierre del pantalón mientras ella saca la virilidad de su compañero, siente el calor en sus manos y con un movimiento de arriba y abajo oye pequeños suspiros en su oído, el poco a poco le a levantado la falda en la parte trasera, mientras ella siente el calor aproximándose hacia ella, le desliza la ropa interior por un lado y siente la punta húmeda de su compañero, ella se estremece mientras su mente le dice para, su cuerpo no la obedece, sabe que rompe los cánones de la sociedad pero a ella no le importa desea ser libre al menos una ves en la vida desahogarse como siempre a querido pero su esposo y la sociedad se lo han prohibido,su mente da un ultimo grito antes de que su instinto y lujuria ganen toma el miembro de su hombre invisible y lo apunta directamente en la entrada de su esfínter, el cual este se dilata sin mas mientras ella sola con un movimiento de cadera hace que entre en su totalidad, apenas emite un solo gemido y el vaivén de los cuerpos comienza aunque sea solo un poco ya que casi no se pueden mover, de pronto el movimiento de el se para en medio de una explosión mutua de energía y sensaciones, siente como se humedecen sus entrañas con ese liquido que le resbala a lo largo de su entrepierna, todo a acabado en un momento así como inicio , tan fugas, el se retira de ella dejándole muchos recuerdos, y procurando vestirla de nuevo, ella siente la humedad entre sus piernas y varios líquidos mezclados bajan por sus piernas dándole las gracias al hombre extraño que ele a concedido lo que entre sombras deseaba pero jamas se atrevería.
La luz del metro vuelve y llega a una nueva estación ella abre los ojos, se abren las puertas y una voz grave a sus espaldas dice – me da permiso de bajar- ella solo se hace un poco a un lado mientras el grueso de la gente baja a su rutina diaria, ella mira como todos se alejan mientras que da en el fondo del vagón, sabe que a estado soñolienta todo el tiempo pero disfruto como nunca su fantasía, se recarga en la puerta y siente que su interior esta húmedo es la fantasía mas excitante que a tenido en esta semana,voltea a ver como se va el metro mientras con una leve sonrisa espera con ansias la fantasía que protagonizara mañana.